Periodista y Escritor
Pablo McKinney
Inoculado de política desde la infancia. Admirador de los dignos derrotados, romántico empedernido, pendejo con Club y todo, pero sin excesos.
Confiesa que no ha hecho más que caminar por la vida con el único fin de tener qué contar, y cuenta y escribe por la amistad, por sentirse socialmente útil y porque algún día las mujeres que entran a la oficina y visten de fucsia lo quieran.

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miércoles
dic072011

La patria es y tiene nombre de mujer

 

  

Un viceministro del gobierno acaba de ser cancelado por estar acusado de maltratar a su esposa.

Todavía el caso no ha sido juzgado, ni emitida ninguna sentencia por ningún tribunal de la República. Sin embargo, analizadas las pruebas presentadas por la víctima a un medio de comunicación, y recibido el informe en  sobre amarillo de parte de la agencia de inteligencia del gobierno, el Poder Ejecutivo decidió cancelar su nombramiento por la razonabilidad de las dudas y la fortaleza del rumor público.

Dada la importancia y gravedad que tiene el tema de la violencia contra las mujeres, el Poder Ejecutivo no quiso suspender en sus funciones y sin disfrute de sueldo al funcionario, sino que, vistas las evidencias, las consideró suficientes para sacarlo del gobierno.

La acción es correcta pero incompleta, y huele mas a politiquería que a justicia y a boschismo del bueno, ese que, ay, tanto ha faltado en tantos años.

¿Y por qué el mismo Poder Ejecutivo, tan presto y oidor, tan defensor de la moral y el respeto a las normas de civilización humana en lo que tiene que ver con la supuesta inconducta de un vice ministro que en el PLD es de “quinta categoría porque no hay sexta”, no aplica ese mismo justo racionamiento y estilo contra los influyentes funcionarios mostrados in fraganti en cables diplomáticos o en reportajes de investigación periodística en el ejercicio de sus malas practicas, o lo que es peor, en el disfrute vulgar de sus bienes mal habidos?

¿Y por qué el ministerio publico y su triste sainete de mal gusto, el DPCA, DEPRECO, o como se llame, no hace lo mismo con los reportajes del mismo medio de comunicación o su competencia, cuando estos se refieren a flagrantes actos de corrupción y exhibición impúdica de fortunas de funcionarios y ex funcionarios, del mismo gobierno que acaba de cancelar a este viceministro?

Una vez más se actúa desde la politiquería oportunista y electorera (hoy es plausible y admirable toda iniciativa en defensa de la mujer) y no desde una visión boschista del ejercicio de la política y el poder, y de lo que debería ser un funcionario público.

Si desde 1996 el PLD hubiese aplicado este modelo boschista de reacción a las posibles y supuestas inconductas de sus principales funcionarios, otra hubiese sido la historia, las sombras, el dolor, la nausea.

Unos son acusados de golpear a su mujer, (lo que de ser cierto es inaceptable y desde todas luces condenable) pero otros no lo han hecho mejor. Hablo ahora de que llevamos 33 años de gobiernos liberales… golpeando, humillando y saqueando a la mujer primera, es decir la madre… la madre patria, joder, la madre-país que ya fallece ante el agravio de gentuza absolutamente impune por su importancia politiquera de estiércol y pus. A pesar de reportajes o cables.

Combatamos la violencia contra las damas, sí, pero sin olvidar que la patria también tiene nombre y es mujer. 

jueves
nov242011

Embajador dominicano en EE. UU. apoya Indignados de Wall Street  


 

            "pero a veces la ironía, ay, es la única arma de los vencidos."  

  Ocurrió anoche y es la noticia del día.  

            En el Alto Manhattan, New York, invitado por la Cámara Estadounidense Dominicana de Comercio, Aníbal de Castro, embajador dominicano ante los Estados Unidos, pronunció una conferencia en el “Caridad Restaurant”, donde, desde una mesa de pino cubierta de un mantel de cuadros rojiblanco en un salón repleto de espejos, -y violando todos los protocolos que imponen respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos-, exigió al presidente Barack Obama prestar atención a los ocupas indignados de Wall Street, a los que ofreció el total apoyo de su embajada y su país.

            De Castro, coincidiendo con su presidente, Leonel Fernández, aseguró, (mientras su asistente principal trataba de enfriarle el segundo plato de mondongo que doña Caridad le enviaba) que "La inversión en educación es algo más que dinero, aunque el dinero es esencial.”

            Don Aníbal, con su filing londinense y cortes de Milán, propuso una reunión urgente entre la ONG “John Montalvo Centre” y el centro católico “John XXIII” de NY, técnicos de la secretaría de Educación de EE. UU. y el presidente Obama, para definir qué, cómo y cuánto cuesta el nuevo modelo de educación que requiere la sociedad de EE. UU. Obama, el presidente que mayores recursos en montos totales y porcentuales ha invertido en la educación estadounidense en sus once años y casi cuatro meses de gobierno, insiste en la necesidad de definir modelos y contenidos curriculares y proceder a cuantificar su costo antes de asignar el 4% del PIB al sector.

            Por otra parte, De Castro llamó a la sociedad de EE. UU. a confrontar la falta de sensibilidad de las trigueñas gringas de origen dominicano que niegan amores como si por corazón tuvieran un ladrillo; y calificó como inaceptable que una mujer de pelo negro ensortijado de sueños, una mirada andaluza y unas piernas sin final, camine de la mano con un mulato descafeinado dominicano por el village durante horas, y al morir la tarde, !ay! le niegue un beso como un cónsul sin alma niega un visado o un presidente  dominicano el 4%E.

            Finalizado el acto formal, al frente del restaurant, un periodista, columnista de la página 5 de la edición de la tarde del NY Times, Paul McKinney, protestó por la intromisión del embajador dominicano en los asuntos estadounidenses. Lo tomaron por loco. Nadie le hizo casó. Lo callaron con una canción de Sabina y una Presidente Light grande y cenizosa, según el reporte de José Javier y las agencias.

            Ahí mismo se inició una fiesta de “apaga y vámonos”, con el grupo “Ripiando el Perico”, (enviado por el Centro León) que abrió con el merengue de Ñico Lora, “La protesta”, conocido como “La invasión del 16” en la versión del Cieguito de Nagua. El dúo “Los Ahijados”, original, que tenía previsto presentar su son Montuno “Las páginas gloriosas”, no pudo asistir por falta de visado de uno de sus miembros y  compromisos contraídos previamente con la muerte de parte de otro. Fue una gran noche. ¿Do you understand?.

            PD. Claro que  nada de esto ocurrió, don Radha, es tan solo que a veces la ironía es la única arma de los vencidos.  

martes
nov082011

Prostitución, educación y señoras


 

            “No fuiste una, fuiste la mujer, que bautizó mi nuevo amanecer, me diste agua, me hiciste café, yo no me acuerdo ya ni si te pague.”  Samaritana. Patxi Andión.

No entiende uno el interés de los diputados por combatir la prostitución que, además, no está prohibida en nuestros códigos.

            (Lo que sí prohíbe una ley es otorgar a la educacion primaria menos del cuatro por ciento del PIB o el 16 por ciento del Presupuesto. Justo y lo que acaban de hacer los honorables legisladores de la partidocracia.)   

            Uno condena la prostitución, no por la moral sino por la dignidad. Y es que cuando una mujer/ hombre vende su cuerpo por dinero, está vendiendo su alma, que es lo que alimenta la dignidad, sustenta el ego sano y alimenta el decoro.

            Llama la atención que aquí, en una supina práctica de cinismo e hipocresía social, cuando se habla de prostitución sólo se piensa en la “Peregrina” de Bienvenido Brens, en mi “Amiga del Malecón, mariposita andariega/ rosada flor desojada sin conocer primavera”. Y es un error.

            En nuestro país, luchar contra la prostitución en el sentido exacto del término, sería una catástrofe nacional: Los viejebos de la clase media alta perderían a su amiguita “bien”, estudiante de una universidad privada, que colecciona amigos con derecho a cama para poder coleccionar Ferragamos, Cartier, y pagar cirugias, salón y apartamento.

            ¡Qué desolada serían las noches de los bares del polígono central, si las autoridades insistiesen en perseguir a quienes practican el fornicio, no porque el gusto rastrille o el verso incite, sino por ascender social y económicamente!

            Si a las autoridades, en un momento de inesperada locura, le diera por perseguir la prostitución, ¡Dios mío! ¡Qué tragedia! Cerraría más de un hotel cinco estrellas de la ciudad; temblaría el turismo, quebraría mas de un resort. Al fin, qué sería de nuestras playas turísticas sin saltimbanquis ni amiguitas de clase media baja, que viajan de güiken a descubrir América y celebrar a Europa entre señores que les doblan la edad y les aumentan sus cuentas corrientes.  

            Si aquí se luchase realmente contra toda expresión de prostitución, quebrarían los moteles y el turismo, y lo que es peor, se diluirían en divorcios los matrimonios “de conveniencia y trata-miento” que esconden meretrices de un solo dueño, ay, infelices ruiseñores sin canto, rodeadas de lujos en jaulas de oro con incursiones frecuentes en alguna pagina de sociedad.

            Mas que preocuparse por aprobar nuevas leyes, bien harían los diputados por ocuparse de respetar las ya existentes, la de Educacion de 1997, por ejemplo, y que ha sido más violada que las muchachas de “La bolita del mundo”, por agentes que tendrían que cuidarlas. Justo y como ellos, los diputados, tendrían que proteger/promover la educación, y ya vimos todos cómo la trataron a mazazos y en tres minutos, síntoma terrible de una eyuaculacion precoz de la peor.   

            Dejemos en paz la prostitución, no por la “pobrecita golondrina/ que aventura por los mares del champán y del dolor.” Ni por aquella a la que “hizo el destino pecadora, y no sabe vender el corazón”, según me asegurara la otra noche en el bar de Teresa, el magistrado de altas cortes mexicanas, don Agustin Lara.

            Dejemos a la prostitucion tranquila, no por las peregrinas ni las pecadoras, sino por las señoras, por las señoras. 

domingo
nov062011

Margarita

            Era el secreto peor guardado de este Caribe político en que estamos.

            Una candidatura tan urgentemente necesaria como conveniente para las aspiraciones del PLD.

            Carismática y cálida, con un demostrado trabajo social dirigido a los dos segmentos de población donde el PLD ha perdido la batalla frente al PRD hasta este momento: Las mujeres y los jóvenes.

            Con su nominación, la doctora Margarita Cedeño de Fernández viene a sellar el triunfo generacional que en el PLD comenzó con la victoria, -entonces impensable-, del otrora joven profesor Leonel frente a los históricos Euclides Gutiérrez y Norge Botello.

            Si en 1992, alguien se hubiese atrevido a decirle a Gutiérrez, Botello, Almeyda o Jiménez que tres años después en unas elecciones internas Fernández ganaría mucho a poco, nadie le hubiese creído. 

            Desde ese hoy lejano agosto de 1996, ya Presidente, Leonel tuvo que lidiar con el ego herido de unos señores a los que le costó demasiado aprender a decirle “Señor Presidente”, y que todavía en 1999 se atrevían a decir en mas de un encuentro de buen vino/whisky: “y yo le dije a Leonelito… ”.

            Sólo después de su tercer triunfo electoral con más del 50 por ciento de los votos, en el PLD ya nadie, en publico ni en privado, en su presencia ni en su ausencia, deja de nombrarle como Presidente o Compañero Leonel. Lo de “Leonelito” fue olvidado a fuerza de votos y elecciones ganadas. Qué buenos frutos da la paciencia producto de la inteligencia emocional. Como ven nada tan útil como una cara de pendejo, pero eso sí, bien administrada.

            Por todo esto, la candidatura de Margarita es un soplo de aire fresco, un vaso de agua en un verano andaluz para las aspiraciones de Medina. Y es que la muy señora, siendo general de brigada (rango que le otorga su demostrada popularidad) representa una revolución de jóvenes oficiales en cierto PLD demasiado acostumbrado a que siempre le den la razón, con la arrogancia del revolucionario…  pero sin hacer la revolución.

            No habrá sido fácil para Margarita construir un nombre propio, hacer su propio camino siendo la compañera y esposa del político mas exitoso de nuestra vida democrática.  Pero ella lo ha logrado. Y su DPD ha sido eficiente en el manejo de los recursos que le otorga el Presupuesto, y más eficiente aún movilizando voluntades solidarias en pos de sociales causas. Pero hay mas. Su candidatura unifica en los hechos y los esfuerzos a todo el PLD. Ahora hay para todos los gustos en la partido morado, y los fundamentalistas del Leonelismo y el Danilismo, -que los hay- cada uno por su lado, sin hacerse muchas gracias, arreciarán sus esfuerzos.         Al discurso político de Danilo no hay que cambiarle una coma. Él sabe qué hacer y cómo hacerlo, y te lo explica en un almuerzo antes de que llegue el postre. Pero no es el mejor candidato en lo que tiene que ver con el marketing político, su gestualidad, su oratoria, la conexión humana con la gente. Esa, que es su mayor y mas visible carencia, -(como la de Hipólito en el discurso y la conceptualización que se espera de un estadista)-, la suple efectivamente esta joven mujer que hasta 2003 era apenas la compañera sentimental de Leonel Fernández. Pero ya ven, hay seres humanos que llegada la hora del poder, -un ministerio, una dirección-, no saben qué hacer con él y defraudan hasta a los porteros; otros, mas exactamente otras, llegado el momento demuestran que sí se puede, y se crecen y hacen de su trabajo un apostolado de servicio social….hasta que un día aparece una encuesta Gallup HOY y confirma en números esa popularidad, y los tenientes suben a generales por mandato de la voluntad popular que expresan las encuestas.

            Una vez mas, Danilo ha demostrado paciencia y sabiduría. Ahora sí está unificado el PLD en torno a su candidatura. Ahora es o no será nunca.

            El pleito esta casado, y en segundas nupcias que, como las “malas compañías” de Joaquín, ya se sabe, son las mejores.

domingo
nov062011

Genocidio civil para la explotación


“Pelar caña era hazaña del que nació pal rigor. Allí había un solo dulzor y estaba adentro e' la caña.”

A. Yupanqui. Coplas del payador perseguido.

 

            No existen estadísticas sobre el drama, pero el drama existe y muchos lo padecen.

            Son, posiblemente, (-y partiendo de las décadas que tienen viniendo a nuestro país primero al rigor de cortar la caña, y en los últimos 20 años a sostener con sus brazos el sector construcción y el agrícola-) no menos de 100 o 200 mil almas… y cuidado.

            Declarados en una oficialía civil de las de antes, por un amigo dominicano de su padre o por el patrón, su acta de declaración contiene errores, incongruencias, en fin,  como bien afirma el Registro Civil, no es válida para ser renovada si le es aplicada con rigor la ley que norma el asunto. (Como se sabe, en el país a los pobres siempre se les aplica la ley rigorosamente.)

            Es aquí donde aparece el bolero de doña Silvia a contrariarlo todo: “… dime qué harás cuando alguien
 sin querer me nombre/ y esa lluvia de recuerdos caiga
 en tu alma otra vez….  ¿Y entonces?”

            Sí. ¿Y entonces? ¿Qué hacer con estos ciudadanos dominicanos de vida, familia y trabajo, sin documentos legales que validen la evidencia de su existencia?      ¿De qué nacionalidad es un señor de 28 años, hijo de un indocumentado que lo declaró irregularmente al nacer en el único territorio que ha vivido, es decir en la RD?

            Como ven, el asunto no es legal sino político y humano. No es del Registro Civil sino de la Presidencia, no es de Roberto Rosario, sino de Leonel Fernández.    Después de cinco años de estar engavetado, al fin fue promulgado el Reglamento de la Ley de Migración. No hay que ser un genio del análisis político para saber que no es de aquí a agosto cuando se aplicará la pieza, pues ya comienza el debate sobre su aplicabilidad y otras versiones del cinismo y la falta de autoridad, pues después que una ley es promulgada, solo queda aplicarla con un par…. Pero no; en el país, la permisividad y la falta de autoridad nos mea, y todos insistimos en pensar que llueve.

            Y así, mientras los señores asisten a su misa de domingo, los hijos y nietos de aquellos indocumentados haitianos, (mucho mas dominicanos que la “sarta” de asaltantes Ferragamo y sus cómplices del sector privado, que aparecen como polillas impunes en cada gobierno desde que mataron al jefe hasta ayer como a las cuatro) esos seres humanos, ya digo, que no conocen otra patria que esta, donde han vivido y formado familia, seguirán en su muerte civil, asesinados de cédula, fusilados de pasaporte; ellos, que dan vida con sus brazos a un pobre país tomado por el solidario narcotráfico en los barrios, por la prostitución en cualquier parte y por ese generoso lavado de activos que sostiene la economía dominicana, junto con algo de minería, telecomunicaciones y otros sonetos del laboreo.

            El empleador Estado,  el empleador privado, quieren pescar tilapias pero no quieren mojarse algo mas que la espalda. Quieren una mano de obra semi esclava y tolerante por indocumentada, y no pagar impuestos, seguro, prestaciones. O sea, que son anti-haitianos de corazón, y haitianófilos de bolsillo.

            Quieren la migración haitiana, pero no la legal, integrada al país, como es integrado el dominicano documentado de España o EE. UU., sino la migración ilegal, indocumentada, arrinconada en sus guetos, trabajando sin derechos ni prestaciones. (Y todavía en los diarios se presenta como denuncia el que sus familias reciban mínimas atenciones en un hospital de un Estado que les explota como un empresario mas.

            Y luego quieren tratar de traidores a la patria a quienes, por militancia católico-cristiana, por humanismo, progresismo ideológico, o simplemente por ser hijos de haitianos, denuncian ante el mundo -no al pueblo dominicano-, sino a un Estado irresponsable y cómplice, que en ocasiones parece confundir a Santo Domingo con aquel Johannesburgo de todos los horrores.