Periodista y Escritor
Pablo McKinney
Inoculado de política desde la infancia. Admirador de los dignos derrotados, romántico empedernido, pendejo con Club y todo, pero sin excesos.
Confiesa que no ha hecho más que caminar por la vida con el único fin de tener qué contar, y cuenta y escribe por la amistad, por sentirse socialmente útil y porque algún día las mujeres que entran a la oficina y visten de fucsia lo quieran.

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sábado
05dic2009

Rosa en la Televisión de Popy  (2/2)


 
El jueves terminé contándoles que todos estos años, Color Visión ha sido para mí el recuerdo de doña Rosa, su café y su mano amiga.
Aunque, puestos en plan sociológico, por hacer justicia debemos decir que la TV dominicana, o sea la que hacen dominicanos para dominicanos, lleva la impronta innegable de Color Visión.
(Y claro que recuerdo el Show de Mediodía, De Noche, el talento inagotable de Yaqui Núñez del Risco, El Maestro, la creatividad de Milton Pelaez, lo polifacético de Freddy, el don repentista de Cuquín Victoria. Por ejemplo: ¿Y usted qué hace? Preguntó una vez Freddy a Cuquín, y este, sin inmutarse, contestó: “Yo soy gerente de ventas  de “Peña de Tres.” Y uno, con Freddy, se ponía malo de la risa.) 
Pero siguiendo en mis nostalgias, Color Visión fue también la visita que don Popy hacía en algunas ocasiones a la emisora del canal, cuando llegaba de Santiago demasiado temprano y se quedaba conversando con nosotros en la cabina, “haciendo hora.”
Ahora que los viejos somos nosotros, que cada quien ha construido su mundo y ha desandado sus caminos, es fácil comprenderlo. Pero no imaginan ustedes lo que para un joven locutor, agrónomo de ISA, aprendiz de periodista y estudiante de sociología, significaba tomarse un café de Rosa con don Popy, y que este le contara paso a paso, cómo fue creada la Asociación para el Desarrollo de Santiago, las mil reuniones y su mucho tocar puertas, incluidas puertas estadounidenses, para poder crear el Instituto Superior de Agricultura. ISA.
Pero, además, en estos días de  tanto homenaje al canal, poco se ha hablado de una de sus características más especiales: A Color Visión, como a esos amores contrariados e impertinentes, siempre se vuelve.
Por todo eso, La Dinámica está inscrita en la memoria más feliz del pueblo dominicano. Y, por supuesto, en la de un muchacho que entonces luchaba por cambiar al mundo, y ahora, encanecido y cansado, sólo se esfuerza porque el mundo no lo cambia a él hasta la traición a sí mismo o la vergüenza. Pero esos son temas de lunes, mis amigos, y hoy yo sólo he pretendido homenajear a mi Alma Mater televisiva. Por cierto, a las once Melaneo Paredes estará en DE LA SEMANA.

sábado
05dic2009

Rosa en la Televisión de Popy 1/2


 
“Los matrimonios jóvenes no se imaginan lo que deben a la televisión. Antiguamente había que conversar con el cónyuge.”  Isidoro Loi
Inicialmente, el gran aporte de Color Visión -ahora que anda celebrando sus 40 años- fue eso mismo: el color, la transmisión a color.
Hablo de lo que alguna vez fue sólo un sueño en la entonces no tan blanca cabeza de Manolo Quiroz, que Popy Bermúdez llevó a la realidad con su intrepidez, su pericia, su visión empresarial y su atreverse “con un par”. 
Para don Popy, Color Visión ha sido su personal/familiar Instituto Superior de Agricultura, el ISA, que es otra de las hazañas sociales/empresariales de este cibaeño ejemplar, a quien en los años sesenta junto a un  grupo de entonces jóvenes empresarios, le dio por inventarse una gran ciudad con un banco fuerte, una de las mejores universidades del país, y un instituto agrícola excepcional.
Color Visión es a Popy lo que el ISA/UCMM/BP fue a la Asociación para el Desarrollo de Santiago.
Pero, cuidado. En mis nostalgias personales, Color Visión no empieza con el color ni siquiera con Charlie “y sus muchachas” que eran y siguen siendo capaces de vender esquimalitos de 30 segundos en un polo norte publicitario, sino con doña Rosa y la emisora del canal, Radio Santo Domingo, entonces ubicada entre la televisora y el área donde está hoy la oficina de PROVIDEO, de las Piera. Hablo del año 1982.
Doña Rosa era la conserje de la emisora, y colaba el mejor café que he tomado en  mi vida al que añadía una ternura de madre cuando un joven locutor irresponsablemente feliz y mundano, encargado de abrir la emisora a las 6:00 AM, llegaba -con demasiada frecuencia- totalmente amanecido, y ella, como una virgen moreneta de Cataluña, al café de cada día le sumaba, solidaria, un jugo de limón dulce y dos aspirinas. ¡Qué Dios se lo pague!
Ligado laboral o afectivamente a Color Visión desde 1982, y desde 2003 cada sábado a las once en DE LA SEMANA, son muchos los recuerdos y muy poco el espacio. Pero, insisto: todavía hoy, cuando pienso en Color Visión y sus nostalgias no dejo de recordar a doña Rosa, su café y su ternura de madre, como una doña Yolanda morena. Mañana sigo. 
 

sábado
05dic2009

La familia, estúpidos, la familia


 
         Escrito en febrero de 2007, repito este bulevar porque en medio de la bohemia fatal que el viernes asoló El Maunaloa con canciones homicidas de Anthony y D Oleo, un amigo lector sacó el momento para pedirme se lo enviará por e- mail, pero la noche se hizo tan larga que perdí la ficha de mis apuntes.  Ahí le va, con su perdón y mi agradecimiento por su fiel lectura:
Un niño de 18 meses es asesinado en su casa. La madre admite que lo dejaba solo para irse a trabajar y mantenerlo, y le pedía a su hermana, que vivía muy cerca de la casa, “que le echara un ojo”.
         Al ver este drama familiar y humano, vuelve uno a la vieja canción de Viglietti: “Me matan sino trabajo y si trabajo me matan, el caso es que me matan, ay, siempre me matan”. Y nos matan al hijo, mientras otros violan niñas en la orfandad siniestra de la muerte y el desamparo.
         Sin darnos cuenta, estamos matando el futuro desde el presente, mientras desde el techo en sepia de algún templo, desde el dolor sin fondo de algún alma, una María Magdalena madre nos grita: La familia, estúpidos, la familia. 
         El drama familiar de esta madre de 15 años, sin dejar de ser trágico no es excepcional. Dramas similares se viven diariamente en miles de hogares de nuestro país.
Y entonces, ¿cómo hablar del futuro? ¿Cómo teorizar sobre lucha contra la delincuencia sino se ataca el corazón del agravio?
         Hay quienes creen que bastan patrullas mixtas y policías en Harley para frenar el desenfreno de un país en desbandada, injustamente dividido entre pobres de pedir y ricos de marina y jet set, de modelos por Cartier.
Niños sin padres, madres, ejemplo ni educación, y el narcotráfico barrial sonriente, viéndolos crecer para, -si sobreviven-, engancharlos a su ejército de robos, secuestros, muerte.
         Todo esto, nada tiene que ver estabilidad macroeconómica, puentes del Higüamo, Donalp Trump en Cap Cana, Metros Diandy o rascacielos en la Anacaona.
         Pobres hemos sido siempre, hoy menos que ayer, pero entonces hubo un padre, una pela, un respeto, un pescozón a tiempo, un buen ejemplo. Créanmelo: Si no tenemos familia nunca tendremos un país y menos una patria. Eso. La familia, estúpidos, la familia.

sábado
05dic2009

Las canciones de Cortez


Ahora que nos visita Alberto Cortez, pienso que sus canciones debían ser recetadas al pueblo dominicano que hoy anda como una Yira  “sola, fané y descangayada”, como en el tango, pero peor.
Durante el 2003 y el 2004 muchos nos cuidábamos de asistir a supermercados y colmadones, pues los parroquianos no permitían que uno hiciera la compra en paz,  que se diera sus “frías” entre amigos y mulatas de buen ver, porque a cada segundo alguien aparecía a quejarse de la mala situación económica.
Ahora ocurre igual, pero no tanto con la crisis económica -que es grave pero de su lado tiene la justificación de ser global- como con la descomposición social del país, el robo generalizado y socialmente aceptado, la corrupción en sus buenas y la impunidad como una fiesta. Y dale con el tema.
         Si el 2003 fue “el año que vivimos en peligro”, ahora estamos atravesando “el peligro de vivir los años”, que es un libro a medio hacer que no termina uno de publicar por culpa de la mismísima crisis.
Ante todo este drama digno de los desvelos intelectuales de alguna psicóloga social de falda larga y pelo ensortijado de mar, ay, las canciones de Alberto Cortez, insisto, deben ser recetadas como Valium de fe, como un Prozac para el alma de un pueblo triste a pesar de su vocación para la algarabía y la bulla.
Uno, que tanto gusta del tango y los boleros doloridos, admira a don Alberto por todo lo contrario, es decir por su optimismo y su fe: “Mientras quede una flor en el camino/mientras quede un amigo en quien confiar/ la ternura infinita de los niños/y las ganas de andar un poco más (…) Arriba la vida, que no cunda el desaliento/ hay muchas cosas que nos quedan por lograr; cada momento puede ser un buen momento/ para empezar, para empezar.”
Pero, además, Cortez es un maestro de la música como terapia para el alma, y un mago a la hora de enfrentar uno de los mayores desafíos de cantor/poeta alguno: escribir sobre amores realizados, sobrevivientes amores permanentes, de toda la vida, canción a la madre de los hijos y la abuela de los nietos: “De ayer a hoy te quiero… como el primer día con esta alegría con que voy viviendo… Amor, mi gran, amor, mi venturero amor, maravilloso amor, te quiero.” A su salud, maestro.

jueves
08may2008

La pregunta

“Usted nos trajo la libertad, general, díganos ahora qué carajo hacer con ella”.
Un bolivariano a Simón Bolívar, según El Gabo.

La demoscopia y sus saberes, -es decir, las científicas encuestas-, más el sentido común, y sobre todo el traumático temor al pasado reciente que la candidatura del PRD simboliza, nos dicen que Leonel Fernández ganará en la primera vuelta su derecho a ejercer la presidencia del país por tercera vez. 


Pero las preguntas traen respuestas, y las victorias también.
Las preguntas que podría generar este posible triunfo de LF, sus aliados y el PLD, son muchas y difíciles, comenzando por la más sencilla y salsera: “¿Y habrá cama pa’ tanta gente?”. “Pero no es eso, solamente”, don Pedro Mir, no es eso, solamente.”
En su lucha por derrotar al PRD, -genial y audaz como felino, creativo como un cantor, tomado en su dirección y otros estamentos por todo lo que el PPH, sus fortunas y sus pecados representan negativamente para el país,- el PLD, ya digo, en su descarnada lucha electoral ha venido sacrificando sus esencias éticas e ideológicas -hasta rozar la arrogancia-, y bajo la lógica narcisista de saberse el “mal menor”, se ha sumado a las tradicionales prácticas de clientelismo, uso y abuso de los recursos del Estado, contra las cuales tanto había luchado desde aquel noviembre de 1973, hasta aquel verano de 1999, en sus elecciones internas. (El periodismo es memoria y mucho corazón, amor.) 


El resultado de esta transformación pragmática y terrible del PLD, tan exitosa electoralmente, es un Leonel convertido ya en el más influyente líder conservador del país, cómodo entre Vincho y Morales Troncoso, justo al lado de Leo Matos. Pero resulta que, bibliográfica, ideológica y estatutariamente, el PLD, -del cual LF es presidente y su más admirado y respetado dirigente-, es la negación hecha partido de lo que ha sido el pensamiento y el accionar político de la derechona nacional y sus andanzas. , incluida la electoral. 


Las encuestas y el miedo al pasado decretan el triunfo electoral de LF en primera vuelta. Sin embargo, el PLD debe recordar con Nietzsche al lado, que, no porque el otro sea el infierno, somos nosotros el paraíso. Don Pirro, el de Epiro, llamó ayer a la Casa Nacional. 


Como en el amor, también en política pueden la gente, los partidos, morir de éxitos, y que un escribidor cansado, esperando a Godot y al sol, le dejé caer la pregunta. ¿Y?