Periodista y Escritor
Pablo McKinney
Inoculado de política desde la infancia. Admirador de los dignos derrotados, romántico empedernido, pendejo con Club y todo, pero sin excesos.
Confiesa que no ha hecho más que caminar por la vida con el único fin de tener qué contar, y cuenta y escribe por la amistad, por sentirse socialmente útil y porque algún día las mujeres que entran a la oficina y visten de fucsia lo quieran.

Leer más...
Search
Subscribe
Powered by Squarespace
« Insolencia trujillista | Main | Absurdidades de una patria triste »
sábado
feb202010

...como todo un macho 

 
            El mundo mediático condena a Tiger Woods: El mago mundial del golf.
            La razón es harto conocida: Le era infiel a su esposa.
            A partir de la estreno de esa caja de Pandora mediática, el joven deportista multimillonario ha sido fusilado en todas partes.
            Sin embargo, porque uno ha condenado mil veces la violencia del macho contra la hembra, ha guerreado en mil escenarios defendiendo el derecho a olvidar que tiene la mujer, porque ha escrito y pronunciado bulevares en los bares de la esquina, donde Jochy, en universidades, VillaCom, y emisoras, afirmando que una mujer adultera sólo da al hombre el derecho inalienable del divorcio, (y ha citado mil veces a Napoleón, -tan víctima él de pluralidades horizontales de doña Josefina-, cuando dijo: “Las guerras contra las mujeres, son las únicas que se ganan huyendo.”); porque uno ha repetido hasta el hastío que el único rencor posible contra una hembra es un bolero, y contra un mal amor: ser feliz, o sea, pasar la página… enfrentarse de nuevo a vida, con Sabina del abrazo y algo del Serrat, Romance de Curro El Palmo, ay, don Radha, El Explorador.   Por todo lo anterior, tiene uno el derecho de, siendo coherente, aclarar algunas cosas, intercambiado el sexo de los protagonistas:       
            Digo aquí, que sorprende tanto como indigna, el morboso pelotón  periodístico y social que ha fusilado moralmente a Tiger Woods y ni siquiera ha mencionado a la principal responsable de todo lo ocurrido, que es la loca violenta que, cual macho ibérico en colalés, en vez de divorciarse de un marido adultero, le entró a palos de golf (irónicamente, el instrumento con el cual el señor ganó millones y la puso a vivir como una reina) y a punto estuvo de provocar que perdiera la vida en un accidente al huir de su histerismo de guerra.
            La noticia, el escándalo, no debió haber sido porque un hombre faltó a su compromiso de fidelidad y exclusividad sexual con su esposa, algo tan común en los matrimonios de hoy, y en ambas direcciones. 
            La falta más grave de este drama no es la de Tiger, sino de la loca histérica y hembrista de su esposa que, cual bestia machista, en vez de divorciarse se consideró con derecho a asesinarlo…. como todo un macho.
 

PrintView Printer Friendly Version

EmailEmail Article to Friend

Reader Comments (1)

Sí, tan bajo caemos cuando tenemos actitudes típicas de hombres.

febrero 23, 2010 | Unregistered CommenterJB

PostPost a New Comment

Enter your information below to add a new comment.

My response is on my own website »
Author Email (optional):
Author URL (optional):
Post:
 
Some HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>